Las enzimas producidas por las arqueobacterias extremófilas pueden catalizar la descomposición de la celulosa en glucosa porque continúan funcionando incluso en condiciones extremadamente cálidas y saladas.

Los investigadores han aislado recientemente la misma enzima celulasa de varias cepas de arqueobacterias encontradas en una fuente termal en Nevada. La enzima es capaz de la ruptura de a a altas temperaturas (superiores a 100 grados C) y funcionan en una amplia gama de condiciones adversas, incluida la presencia de detergentes, alta salinidad y alto contenido iónico.

Última actualización 23 de agosto de 2016