Los tejidos de las plantas protegen de la tensión al tener una capa bifásica de microfibras de celulosa contra una matriz de hemicelulosas y lignina.

“La primera parte de la curva tensión-deformación bifásica, que presenta un alto módulo de elasticidad y poca viscoelasticidad, se debe a la extensión elástica. La segunda parte se explica por la cesión de la matriz y el deslizamiento de las microfibrillas entre sí. Esto conduce a una disminución del módulo de elasticidad y una viscoelasticidad mucho mayor. La extensión durante la primera fase hace que el ángulo microfibrilar disminuya… En nuestro caso, el las microfibrillas pueden tener la capacidad de alinearse más en la dirección de la tensión aplicada y, a su vez, absorber cada vez más carga”. (Kohler y Spatz 2002:38,40)

Última actualización 28 de agosto de 2020