Los órganos especiales de las luciérnagas ayudan a atraer a los insectos a sus pegajosos hilos de seda mediante bioluminiscencia.

“Antes de una corta vida adulta como mosquito, las larvas del género Aracnocampa pasar meses como luciérnagas carnívoras en cuevas o áreas protegidas usando la luz como señuelo...una luciérnaga hambrienta de Nueva Zelanda, Aracnocampa luminosa, le tiende una trampa. Desde su nido en el techo de una cueva, la luciérnaga cuelga varias docenas de 'hilos de pescar', cada uno salpicado de gotitas pegajosas de moco espaciadas uniformemente. Luego, el gusano produce bioluminiscencia de los órganos en su parte posterior, atrayendo a los insectos que pasan. Estos bichos engañados se enganchan en los hilos gomosos y la luciérnaga atrapa su captura”. (Hadhazy 2009)

Última actualización 18 de agosto de 2016