Los nidos de avispas son resistentes porque incorporan fibras en un patrón paralelo.

Introducción

Las avispas pueden no parecer (o no ser) tan “amigas” como sus primas las abejas, pero esa actitud agresiva las convierte en miembros vitales de muchos ecosistemas. Son depredadores importantes, que ayudan a controlar las poblaciones de otros insectos. Además, aunque generalmente no hacen miel, todavía hacen estructuras en forma de panal para criar a sus crías. Y aunque no hacen cera para construir, hacen un papel increíblemente fuerte.

La estrategia

Una de las razones por las que las avispas tienen tanto éxito es su inteligente uso de los recursos. Las avispas mastican la madera del ambiente y la mezclan con su saliva para formar el material para construir sus nidos. Al construir, logran incorporar las fibras en un patrón paralelo, lo que hace que el papel sea mucho más resistente que si las fibras estuvieran dispuestas al azar. Esto permite que los nidos sean resistentes y livianos, y se produzcan con recursos simples.

Las posibilidades

Los humanos ya construyen con fibras incrustadas paralelas, por ejemplo, cuando usan fibra de vidrio u hormigón armado. Hay otros aspectos de cómo las avispas forman su material y construyen sus nidos, aunque podrían aplicarse de manera innovadora a los proyectos de construcción humana. Combinados con técnicas de fabricación aditiva, los métodos de avispa podrían producir nuevas formas de material fuerte pero liviano.

Última actualización 7 de septiembre de 2022