La boca de las morenas agarra y traga presas con la ayuda de mandíbulas secundarias internas.

“[L]a morena (Muraena retifera) supera la capacidad de succión reducida lanzando mandíbulas faríngeas raptoriales fuera de su garganta y dentro de su cavidad oral, donde las mandíbulas agarran a la presa que lucha y la transportan de regreso a la garganta y al esófago. Este es el primer caso descrito de un vertebrado que usa un segundo juego de mandíbulas para sujetar y transportar presas, y es la única alternativa al transporte hidráulico de presas reportado en peces teleósteos. La movilidad extrema de las mandíbulas faríngeas de la morena es posible gracias a la elongación de los músculos que controlan las mandíbulas, junto con la reducción de las estructuras adyacentes del arco branquial. El descubrimiento de que las mandíbulas faríngeas pueden llegar desde detrás del cráneo para agarrar presas en las mandíbulas orales revela una innovación importante que puede haber contribuido al éxito de las morenas como depredadores del ápice que cazan dentro de la compleja matriz de los arrecifes de coral”. (Mehta 2007: 79)

Última actualización 28 de agosto de 2020